Jueves 8 enero 2015 @ 2:29 AM

El AÑO NUEVO: “LAS EXPECTATIVAS POSITIVAS” O “EL AGOBIO DEPRESIVO”

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“No importan los años que tienes, es el tiempo el que no se detiene”

¿Te has detenido a escuchar la letra de la clásica cumbia de la Sonora Palacios? ¡Ésta es un himno nacional del Año Nuevo! ¿O sólo la has bailado tarareándola?

Encuentro que la letra describe muy bien los reales sentimientos de mucha gente, cuando finaliza el año y comienza otro.

A la semana siguiente de la Navidad, la Manía de los regalos cede y se hace más visible en muchos adultos y algunos jóvenes, lo que yo denomino: El Agobio Depresivo de Fin de Año.

Este Agobio comienza de Noviembre en adelante; el cierre de año en las empresas junto a la cena y/o paseo de fin de año, término del año escolar con entrega de notas, presentaciones de los niños (muchas veces en horarios de taco) y el clásico paseo de curso.

Ni hablar lo que son las vacaciones de los niños; o sea, tenerlos en la casa. Para algunas familias es un descanso y un agrado, para otras es un tema “agobiante”, ya que muchos padres están trabajando.

¡Y desde ahí las cosas se vuelven más difíciles, porque viene Navidad y Año Nuevo!

No te repones aún de este “Agobio Navideño” para que comience el… ¿Cómo vas a pasar el 31?  ¿Con quién y dónde…? Cuando en realidad quizás tú seas una de las tantas personas que lo que realmente quieren, es que estas fiestas pasen rápido!

El Agobio Depresivo de fin de año es una vivencia de cansancio físico y agotamiento mental, junto con sentimientos de nostalgia y tristeza que afloran en estas fechas, en medio de un contexto de festejo y alegría.

El Agobio Depresivo de Fin de Año, genera en muchos la necesidad de descansar y no de celebrar.

La imperiosa necesidad de descansar, es ahogada por el champagne y por la auto-presión de animarse. Ni hablar de la presión social, cuando en realidad muchos quieren dormirse temprano, esperar que lleguen sus vacaciones para llenarse de un poco de energía y para enfrentar en… dos meses más la llegada de Marzo. Lo que para muchos es la llegada “agobiante” del Nuevo Año.

El tiempo cambia con la vida y la vida va cambiando con el tiempo.

Una de las tantas manifestaciones de los ciclos evolutivos del ser humano, es la vivencia subjetiva del tiempo.

Para un niño un viaje a la playa que consta de dos horas, se le hace eterno. Quien no ha dicho en su niñez o escuchado de sus hijos la pregunta reiterativa y majadera: ¿Cuánto tiempo falta para llegar?

Del mismo modo y especialmente en los jóvenes, vivencian que tienen mucho tiempo por delante ¡y así es!; por lo tanto viven el Año Nuevo desde las Expectativas Positivas.

Ellos le hacen un “chao” al año que se fue y una gran bienvenida al que viene. Desde ahí afloran sentimientos reales de alegría y de querer festejar.

Existen adultos que tienden a mirar e interpretar positivamente sus vidas y realidades, ya que se centran en lo que hay y lo que tienen y además decretan o confían que lo que viene es bueno o mejor.

Esta “Expectativa positiva” es característica de personalidades que generalmente no se deprimen.

También lo observo en muchas personas que profesan alguna religión o que sienten fe, ya sea en Dios o en la vida misma.

Es más frecuente que vivencien Expectativas Positivas de fin de año, adultos que no han tenido experiencias importantes de pérdida, separaciones o duelos. Y si las han tenido la superan ya sea negándolas o elaborándolas.

Volvamos a esas dos horas para un niño, que se le hizo eterna la llegada a la playa: esta vivencia es opuesta en muchos adultos. No te diste cuenta cómo pasó el año y la llegada de Diciembre. El tiempo se te pasó muy rápido y te Agobia porque es poco.

“UN AÑO MÁS… QUE SE VA… UN AÑO MÁS… CUÁNTOS SE HAN IDOOO……”

Por lo tanto, un año más que se va, para muchos adultos es la constatación inexorable del paso del tiempo, de que se acerca la vejez, dependiendo de la edad que tenga; de lo que se fue y no se hizo: “Un año más que NO has vivido” (Así dice la canción).

Para algunos, estas palabras pueden sonar para algo “amargadas”, y para muchos que nos gusta celebrar, sentir que no siempre es así. ¡Por supuesto! el punto es que estos son los sentimientos de muchas personas, que los enmascaran con champagne, cumbias y cotillones.

Acá los estoy desenmascarando, como la ambivalencia que muchos sienten en estas fechas.

LA AMBIVALENCIA

Es una fluctuación de pena y nostalgia, dado que “es el tiempo el que no se detiene”, junto con el deseo de festejar y/o reunirse con la familia.

La ambivalencia es un sentimiento que viven muchos en estas fechas, ya que afloran sentimientos de nostalgia por pérdidas, separaciones y ausencias. No faltan los abrazos con lágrimas a las 12 de la noche, deseando un “feliz año nuevo”.

Desde ahí es que la celebración del año nuevo, para muchas personas, pasa a ser un “cacho”, no sólo por el cansancio agobiante de lo que se siente al final del año, sino porque hay que cumplir con un ritual de alegría y festejo, teniendo sentimientos depresivos que normalmente se ocultan cuando se está brindando y/o bailando.

También les ocurre a muchas personas, que esta celebración se le transforma en un agobio más que nada por tener que cumplir con el ritual, poniendo “caritas” ¡no porque sientan tristeza! sino más bien cansancio, pero igual hay que “pasar” el año nuevo “haciendo algo”.

El tener que cumplir con un ritual fiestero (aunque sea una cena familiar) para pasar el Año Nuevo, en un contexto donde no se quiere estar enfiestado sino descansar, hace que muchos quieran que ¡ya pase lo nuevo!

Mi impresión es que la presión social (tener que celebrar, tener que hacer “algo” ese día), es en parte a que muchos chilenos les cuesta tolerar los sentimientos depresivos. Es curioso que un país tan depresivo como el nuestro, cueste tanto aceptarlos (este tema lo describí en una entrevista en 24Horas de TVN a Christian Pino)

Yo me lo explico como una compensación. A “falta de ganas” mejor “hacerse las ganas”, compensación que puede ayudar mucho para salir del agobio, pero que a veces puede acentuarlo más.

Creo que la mejor forma de graficar lo que significa para muchos, la fiesta de final de año, es el posteo que hice en mi página de Facebook, el 29 de Diciembre del 2012: https://www.facebook.com/psicologaduhalde/posts/324689380979048

Tuvo 243 comentarios.

Te invito a leer algunos. Te sorprenderás de la sinceridad de muchos (con nombres y apellidos) que describen de forma coloquial, lo que yo he descrito en este artículo.

Una buena cantidad de personas describieron la fiesta de Año Nuevo como una celebración.

Muchos repartieron bendiciones y buenos deseos, pero la mayoría se refirió en diferentes formas a este “Agobio Depresivo” del cual les he hablado.

¡Ah! y más de alguno dijo: ¡Que se vaya este año de mier…!

¿CUÁL ES TU CASO?


Marie Louise Duhalde
Psicóloga Clínica

4 comentarios

  1. Cecilia dice:

    Pucha yo termine un año horrible tanto en mi familia como con mis familiares solo quería q terminara este año y llegara en otro haber si seria diferente pero es uno mismo quien debe tomar desiciones y cambiar las cosas nadie lo hará por ti .yo sufro de una depresión trastorno de personalidad llevo 10años con esto pero lucho día a día para mejorar llevo como 6meses tomando solo una pastilla para dormir y ya no tengo tantas crisis puedo dormir tranquila ya no tengo insomnio creo estoy mejor pero me s costado mucho llegar donde estoy y gracias ai esposo e hijos q me apoyan siempre igual me gustaría la opinión de otro especialista mas personalizado .

  2. natalia dice:

    La letra dice “un año más que TU has vivido”
    Escuchela bien xd
    Ese es mi aporte

  3. Solange Castro dice:

    Creo muy asertivo tu publucacion. Para mi las fiestas de fin de año tengo sentimientos encontrados,puesto que una parte me gusta, las calles y casa llenas de luces, adornadas con tanta belleza y alegria, la gente q se pone mas buenita, o piadosa (aunque sea solo por un rato),…..y por otro tengo la tremenda nostalgia de los años pasados, que me da pena y me quedaria encerrada, …..muy vien lo dice….es el tiempo el q no se detiene…solo quisiera que regresara al pasado, pero es un imposible…gracias por tu articulo….

  4. Leonor cabello dice:

    La verdad para mi fue terrible este fin de año lo viví de una forma en que jamás pensé, fue una angustia y pena la que termino en llanto sin ganas de celebrar nada. Y ahora que leo su artículo me doy cuenta de que fue lo que me paso. Ahora entiendo mis ganas de sólo dormir sin importarme. Ni siquiera mi familia

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